Origen del Bacanora

La historia de un destilado nacido entre las montañas y el desierto de Sonora, forjado durante la prohibición.

La historia del bacanora no comenzó con la destilación. Comenzó mucho antes, cuando el agave crecía libre entre las montañas y el desierto de Sonora.

Durante miles de años, esta extraordinaria planta sostuvo la vida de los pueblos originarios, proporcionando alimento, fibras, remedios, bebidas y herramientas. Sobre ese legado ancestral nacería, siglos después, el bacanora.

Cuenta la tradición que Quetzalcóatl descendió a la Tierra en busca de un regalo que llevara felicidad a los hombres. En su camino conoció a Mayahuel y ambos se enamoraron. Para escapar de quienes se oponían a su amor, se transformaron en un árbol, pero fueron descubiertos y Mayahuel perdió la vida.

Con profundo dolor, Quetzalcóatl enterró sus restos y, de ese lugar, nació el primer maguey. Con el tiempo, aquella planta se convertiría en un símbolo de vida y felicidad.

Opata 

Mayahuel

Durante muchos años se creyó que la destilación llegó con los españoles y los alambiques de cobre. Sin embargo, en las últimas décadas han surgido evidencias arqueológicas e históricas que sugieren que algunos pueblos indígenas ya conocían métodos rudimentarios de destilación utilizando ollas de barro mucho antes de la llegada de los europeos.

Aunque el debate continúa abierto, es posible que el origen de los destilados de agave sea mucho más antiguo de lo que durante siglos se creyó.